Salud o enfermedad

Si comprendemos que la llave de la salud o enfermedad la tenemos nosotros. Que todo lo que nos ocurre, para bien o para mal, no es producto del azahar o del accidente, sino que la generamos nosotros mismos (sobre todo inconscientemente).
Que nunca la enfermedad viene de afuera, sino que es una respuesta equivocada que damos frente a los estímulos que se nos presentan y por lo tanto está directamente relacionado con nuestra manera de pensar y sentir.
Que es un suceso enteramente personal. Que con ella expresamos aquello que con nuestros labios no nos animamos.
Que es un modo de eludir responsabilidades y, por ende, nos merma de nuestra libertad.
Habremos dado un paso trascendental en nuestro crecimiento como seres HUMANOS con la comprensión que la salud solo es posible luego de un profundo autoconocimiento y reflexión interior. Solo un incremento positivo de conciencia nos ayudara a una mayor libertad personal y a un mayor uso de nuestra creatividad y responsabilidad.
Gabriel Castellá, Médico
El Dr. Edward Bach en uno de sus famosos libros “Libérese Usted Mismo”, explica que así como la enfermedad tiene fases en su desarrollo: “Existen siete hermosos estados en la curación de una enfermedad: Paz, Esperanza, Alegría, Fe, Certidumbre, Sabiduría y Amor”. La Terapia Floral comienza por curar el alma y para ello es necesaria la Fe, que es la posibilidad de imaginar un futuro positivo, de esperanza.
Los criterios basados en la Esperanza y la Alegría ayudan a la Fe, porque se entienden como sucesos posibles en un futuro. Hacer que esperemos el futuro con una buena actitud, abiertos y sin miedo nos hará tener la certeza, la Certidumbre de que estamos andando un camino positivo.
En la enfermedad es primordial cambiar el estado anímico derrotista y romper el círculo de lamentos y autocompasión, pero no es fácil, porque eso exige asumir una mayor responsabilidad en los acontecimientos de la vida.
Uno de los mayores esfuerzos que hay que realizar en el proceso de enfermedad es el perdonarse a uno mismo y perdonar a los demás. Esto es tarea difícil, porque revivir los recuerdos llenos de ira o amargura se convierte en un hábito que mantiene a la conciencia centrada en la enfermedad y no en los presos de salud.
Por eso se siente Paz cuando se acepta la curación. Porque ya o existen más conflictos entre el ego y la conciencia. Porque aceptando la curación se está en el camino de la verdad.
Y la consecuencia inmediata de la verdad es…. La Sabiduría… que se alanza a medida que aceptamos los cambios y dejamos de aferrarnos a situaciones que ya han concluido sin sentir miedo de hacernos cargo de nuestra vida.
Seremos sabios cuando la idea de querernos a nosotros mismos no nos resulte incómoda, cuando esto no nos genere culpas, cuando comprendamos la necesidad de cuidarnos y de amarnos a nosotros mismos y, desde ahí, desde nuestra salud, podamos amar a los demás
Cuando hayamos llegado a amarnos a nosotros mismos y a la humanidad, habremos superado nuestras dificultades, alcanzando esa fuerza sanadora de todos los tiempos, que es el Amor.

 

Foto de Instituto Integral Quilmes.