Las oportunidades de la vida, se valoran día a día.

Aprendemos a ver las oportunidades cuando logramos despejar la mente y ver con Alegría aquello que debemos hacer.
Siempre la Alegría sirve como señal para avanzar en la vida. Sin Alegría difícilmente se puedan dar pasos sólidos en la vida. Y cada paso es un ladrillo en la construcción de un Hogar Interno en el que las emociones y los pensamientos quedan custodiados de las tormentas que siempre buscan desestabilizar.
Las oportunidades de la vida siempre están cargadas de simpleza y sencillez.
Si estamos entregados a ver con desapasionamiento y juzgamiento mental los hechos cotidianos, entonces entraremos en zonas vírgenes de sentimiento, pensamiento y acción. Es esto en sí mismo una oportunidad extraordinaria.
Ignorar estas zonas internas de discernimiento es desperdiciar una oportunidad muy valiosa que nos aporta la vida entregándose al esfuerzo de trascender las propias zonas de inercia.
Aprendemos a discernir cuando nos entregamos a vivir la vida fuera de la soledad de nuestro propio egoísmo. Un clima Familiar estable siempre es propicio para desarrollar estados de conciencia que trasciendan las respuestas cómodas o automáticas que no generan cambios.
Abrámonos a la oportunidad de ver la vida desde las zonas que trascienden los estados repetidos que solo conducen a una vida sin oportunidad.
Esencias Florales que contribuyen a apreciar las oportunidades de la vida:
Wild Rose (Esencia floral de Bach): Restablece la energía vital, provee alegría, dinamismo, interés, disfrute de las pequeñas cosas y contribuye a ponerle sabor a la vida.
Sagebrush (Esencia floral de California): Para desligarse de hábitos y estilos de vida antiguos y liberarse de identidades pasadas o de aspectos no esenciales del yo que se convierten en sobrecargas.
Little Flannel Flower (Bush Esences): la función de esta flor es la de reencontrarse con el niño interior. Recuperar la espontaneidad, la pasión y el interés por las cosas simples y alegres de la vida.
Rosa del Gozo (Rosas para el Alma): Otorga firmeza y constancia en la ejecución de nuestros propósitos en la vida, descubriendo el niño escondido y, a veces atrapado, que está en el interior de cada uno.

Foto de Instituto Integral Quilmes.