Terapia Floral Aplicada en niños

La confección de una fórmula floral para un adulto suele considerarse más fácil que la de los niños, porque los adultos expresan sus emociones y desde allí podemos encontrar las esencias que equilibran las mismas.
En el caso de que nuestro paciente sea un niño hay que tener en cuenta, al escoger sus remedios, no solo lo que dicen sino cómo se comportan, cómo se mezclan con otros niños o interactúan con los adultos, sí son capaces de entretenerse solos o se aburren fácilmente, sí se sienten frustrados cuando intentan hacer algo y no pueden o comienzan de nuevo.
Los niños necesitan especialmente de las fuerzas maternales de la naturaleza que se encuentran en las flores.
Podemos pensar en ellas como si constituyesen la “leche” especial para el alma del niño.
En nuestra tecnologizada cultura moderna, muchos niños reciben un shock al entrar en un entorno terrenal en el que muchas cualidades de la naturaleza están perturbadas y distorsionadas.
Como decía el Dr. Bach, somos un alma encarnada en un cuerpo para aprender una lección, es decir los niños son unos peregrinos que vuelven a la tierra para aprender una lección.
El lenguaje maternal de las flores le permite desarrollar la expresividad completa de sus almas y les ayuda a calmar la agitación y la hiperestimulación de una sociedad que va a un paso tan rápido.
Los niños no son capaces de conceptualizar o de articular su necesidad de las esencias, seremos nosotros, los terapeutas quienes hayamos de escuchar aquellas claves emocionales que ellos nos dan y atender a ellas. Con frecuencia muchos niños nos dicen aquello que está sucediendo en sus almas a través de la expresión artística.
Pero es importante aclarar que los niños responden más rápidamente a sus efectos, ya que son más frescos, inocentes y no tienen tantas capas de cebolla como los adultos, ellos son el primer bulbo.
En nuestra opinión, cuando administramos esencias florales a los niños no es recomendable decirles para que esta indicada la esencia. A muchos niños les fascina la idea de tomar “gotas de flores”.
Pero sí es importante contarles un poco como se hacen las esencias florales, que son las gotas de rocío de la flor que se extraen mediante la colocación de la flor en un bols con agua al sol para que la flor transpire y deje sus gotas en el agua.
En su gran mayoría les gusta tomar las esencias oralmente o bien a sorbitos en un vaso de agua; también responden de forma saludable a las aplicaciones tópicas de las esencias.
En cuanto a la cantidad de esencias a utilizar en una fórmula como a su dosificación, no varía con relación a los adultos.

Foto de Instituto Integral Quilmes.