Radiestesia: su historia

Los orígenes de la radiestesia se remontan a la noche de los tiempos. Existen pruebas que señalan a algunas personas como inventoras de la radiestesia.
• Se dice que las pinturas rupestres que aparecen en las paredes de las cavernas de Tassili, en el sur de Argelia, constituyen la prueba más antigua. Esas cavernas exhiben figuras de aspecto humano que datan de año 6000 AC. Una de las figuras sostiene una varilla en horquilla en lo que podríamos llamar “posición de búsqueda”.
• Más de 2000 años AC un emperador chino llamado Yu, era no solo un radiestesista sino que, según algunos, también realizó una expedición al este y viajó a través de lo que hoy es la parte occidental de Estados Unidos y la costa Oeste de Méjico, trasmitiendo este conocimiento.
• Tal vez la mejor fuente de información sobre el antiguo arte de la radiestesia sea una referencia encontrada en la Biblia. En un momento del Éxodo a través del Sinaí, el pueblo que había seguido a Moisés al desierto, se había quedado sin grano, sin fruta y sin agua, y cómo es comprensible, estaba inquieto. El Señor dijo a Moisés (hoy en día llamamos a esto contacto): “Coge la vara, reunid tú y Aarón, tu hermano, al pueblo, y ordenad a la piedra que haga brotar su agua delante de los ojos de todos”.
• Otra prueba histórica más reciente, procede de las persecuciones y la quema de brujas durante la Edad Media y el renacimiento. La última bruja fue quemada en la escocia Calvinista en 1728. Los pueblos indígenas de toda Europa habían utilizado la radiestesia como una de sus armas para curarse y curar a otros. Su habilidad para encontrar agua era tan importante que no podía dejarse de lado. Los zahories sobrevivían, pero los que utilizaban la radiestesia para curar y con fines espirituales, sufrían una brutal represión.
• El escritor Christopher Bird empieza su historia de la radiestesia. El gran libro de la radiestesia, a mediados del siglo XVII, con el relato sobre un francés, Martine de Bertereau, que encontró mediante la radiestesia más de 150 minas de carbón y que obtuvo como recompensa prisión de por vida.
• Algunas mujeres se han hecho un nombre en el campo de la radiestesia, y una de ellas es Evelyn Penrose. Nació en Cornwall, Inglaterra, era miembro de una larga estirpe de radiestesistas y fue contratada por el gobierno de Columbia británica como adivinadora de agua y minerales. Tenía un índice de éxitos del 90% y son famosas las historias que cuentan sobre ella. Lo cierto es que este arte, de carácter científico, que puede utilizarse para establecer el vínculo entre las facetas analítica e intuitiva de nuestra personalidad, hoy en día nos propone, mediante la utilización del péndulo, una solución fácil y natural para elegir las Esencias Florales más adecuadas tanto para aquellas personas que, por diversos motivos, no pueden acceder a una entrevista floral, como para corroborar el diagnóstico hecho a través de la misma.

 

Foto de Instituto Integral Quilmes.