Reiki III Nivel

El Okuden, Tercer Nivel de Reiki, es una experiencia enriquecedora y especial. Es un paso más en la enseñanza Reiki que complementa y da un sentido especial a los niveles anteriores. En Shoden, primer nivel, y Chuden, segundo nivel, tomamos contacto con la energía trabajando sobre todo las sanación física y emocional. En cierta manera podríamos decir que nos centramos en la práctica terapéutica del método Reiki. Después de estos dos niveles, la constancia en la práctica y la aplicación de las técnicas aprendidas en nosotros mismos y hacia otras personas, habrá aumentado nuestro nivel de vibración y nuestra felicidad.
Así como Shoden y Chuden se complementan a la perfección, el Tercer nivel nos dará una visión mucho más profunda y herramientas que nos facilitarán nuestro conocimiento interior. A diferencia del primer y segundo nivel, asimilar las enseñanzas del Okuden requiere mucha dedicación, práctica y constancia. La enseñanza principal es la práctica interna espiritual y, aunque también es una preparación para la Maestría, primero debemos convertirnos en maestros de nuestra propia vida antes de trasmitir nuestros conocimientos a otros.
En el primer Nivel sanamos el cuerpo físico, en el segundo nivel el cuerpo mental-emocional y en el tercer nivel buscamos una sanación más profunda, la sanación del karma. La palabra Karma proviene del sánscrito y significa acción, aunque en occidente se entiende más comúnmente como las consecuencias de nuestras acciones. Hay muchos tipos de karma, pero es importante saber y comprender que él se genera con cada pensamiento, palabra o acción.
La intensidad y la calidad de vibración de nuestros pensamientos, palabras o acciones atraerán situaciones positivas o negativas, acordes a nuestra realidad. De ahí la importancia de aprender a vivir en consonancia con nuestros objetivos y nuestros sueños, porque nuestro éxito dependerá de realizar los pasos correctos en nuestro camino.
En el tercer nivel iniciamos un camino hacia nuestro interior. Tomamos conciencia de nuestra verdadera esencia y, quizás por primera vez, tenemos la oportunidad de observar nuestra vida desde una perspectiva diferente, alejada de la visión parcial y subjetiva de nuestro ego. Esto nos permitirá hacer un repaso objetivo de las situaciones que hemos vivido hasta ahora y descubrir esos ciclos, karmas, que se repiten constantemente, solucionándolos de una vez por todas. Sin embargo seguiremos generando karma mientas sigamos en este mundo y seguiremos encontrando situaciones difíciles en nuestro camino, con la gran diferencia de que cuando aparezcan, las gestionaremos conscientemente y nos sorprenderemos, solucionando fácilmente problemas que hace un tiempo nos habría dejado bloqueados.

Foto de Instituto Integral Quilmes.