José y el Pozo

José había sido criado por unas monjas que lo habían encontrado en los escalones cerca del portón del viejo convento ubicado en el pueblo de PLANILANDIA

Él pasó su infancia y parte de su adolescencia leyendo y estudiando dentro del convento, no se atrevía a abandonar la seguridad que sentía dentro del convento. Tenía miedo a conocer a las personas de que vivían en PLANILANDIA, seguramente influenciado por las monjas que lo estaban educando.

Su curiosidad prevaleció más que su temor a encontrarse con personas que no conocía y entonces un buen día tomo valor y se decidió a salir de su zona de confort, y mientras las monjas hacían su labores diarias el salto la verja que daba a la callecita de tierra y se encaminó hacia la plaza principal.

Saludaba a todo el mundo y no parecía alguien que estuviera encerrado por tanto tiempo, y hasta se animó a pararse a escuchar a algunos profetas, y también a algunos que se creían ser líderes espirituales, los cuales le prometían que con algunos cursos podía encontrar el sentido de porqué y para qué estaba en esta vida, y hasta encontró mujeres que le proponían a hacer viajes ancestrales a otras tierras para reencontrarse con su esencia. Juan caminó mucho y habló con muchas personas de PLANILANDIA, pero él sentía que no pertenecía ahí, porque todavía no sabía Quién era….

Estaba muy confundido cuando llegó al convento y a la vez contento porque las monjitas no se habían dado cuenta de su ausencia, él no quería preocuparlas. Fue a su cuarto y sobre la cama desparramó todos los folletos que le habían dado y entre todos ellos encontró un papelito en blanco… que raro se dijo, no recuerdo quien me lo dio, pero conocí a tanta gente… quizás fue ese hombrecito que estaba parado al lado del Olivo de la plaza… no sé, mañana veré, y lo dejó sobre la mesita de luz lejos de los otros folletos.

A la mañana siguiente cuando despertó y encendió el velador, pues estaba oscuro, vio a tras luz que en el papelito estaba escrito lo siguiente: visita el pozo encantado que está en el límite de PLANILANDIA y ESFERILANDIA y va responder tu pregunta. Emocionado y con muchas expectativas se escapó del convento nuevamente y corrió como nunca lo había hecho hacia el límite de los pueblos para encontrarse con el pozo encantado.

Una vez allí y frente al pozo le hizo su única pregunta: QUIEN SOY? Silencio…, volvió a preguntar QUIEN SOY? Y el pozo respondió QUIEN SOS? Y él dijo soy Juan el del convento, el pozo volvió a preguntar QUIEN SOS? Ya te dije soy Juan, el pozo no lo dejó terminar ERROR, pensá!!! esto se lo dijo con voz firme y aguda. Y Juan dijo: SOY UN VIAJERO DE LA VIDA, UNA CREACIÓN DE DIOS…PERFECTO!!! dijo el pozo. Y PARA QUE ESTÁS? y Juan respondió: PARA TRASCENDER Y SERVIR A LOS DEMÁS. Y HACIA DONDE VAS? Y Juan dijo: A ENCONTRAR LA FELICIDAD QUE ESTÁ DENTRO MIO. En ese instante el pozo desapareció, y apareció un humo azul que lo envolvió totalmente y lo devolvió al convento sin que nadie lo viera.

Pasado el tiempo Juan formó una familia y aunque vivió con la gente de PLANILANDIA, él sabía que dentro suyo existía ESFERILANDIA, y aunque los demás decían ser de ESFERILANDIA también, nunca pero nunca se habían contestado esas tres preguntas. QUIEN SOY, PARA QUE ESTOY, HACIA DONDE VOY?

José ya no escuchó a nadie más, las respuestas estaban dentro suyo. Su sonrisa había cambiado, también el brillo de sus ojos, era una persona FELIZ.

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