Wild Oat

La felicidad y la salud del alma en mucho dependen de la capacidad de realizar la verdadera vocación y propósito en la vida. Si el alma no tiene la oportunidad de evolucionar y servir a través de su tarea vital básica, sufrirá una gran zozobra. En mérito a ello podemos apreciar la profundidad de la enfermedad de nuestro mundo tecnológico moderno. Muchas personas son sin saberlo esclavas de la fuerza del materialismo, porque su motivación básica para trabajar es la monetaria (independientemente de que ganen mucho o poco). Esta situación consume en forma drástica la verdadera vitalidad del alma; las noches, los fines de semana y las vacaciones sirven al solo efecto de recuperarse o escapar de situaciones laborales de alienación o explotación. Ya en la década del ’30 el Dr. Bach previó esta enfermedad primordial del alma, y consideró a Wild Oat como uno de los dos remedios básicos en su sistema (el otro Holly). No es impropio pensar que Wild Oat guarde relación con un tipo particular de persona: aquel que busca inquieto, que intenta muchos trabajos pero que no puede comprometerse con su verdadera vocación. De hecho muchos jóvenes o las personas que están pasando por la crisis de los cuarenta tienen una aguda necesidad de tomar este remedio. Sin embargo es también importante considerar a Wild Oat como un remedio de múltiples aplicaciones, ya que ayuda a transformar la enfermedad cultural básica de nuestra era. Wild Oat ayuda al individuo a reconocer y a responder al verdadero llamado de la existencia, a buscar formas de trabajo que le den al Ser un sentido de propósito y significado mayor como también la posibilidad de servir y ayudar verdaderamente a los demás.

La imagen puede contener: planta, flor, naturaleza y exterior