Las esencias florales del Dr. Bach y la espiritualidad

Tanto Paracelso (médico suizo del siglo XV, precursor de la homeopatía, quien fue el primero en pensar que “lo similar cura lo similar”), como Hahnemann, el fundador, con su “Órganon”, de la medicina homeopática, no situaron la importancia de la enfermedad tanto en los agentes externos o físicos sino en la personalidad del paciente, al que intentaban comprender y tratarlo interiormente.
Afirmaron que si nuestros aspectos mental y espiritual se encuentran en armonía, la enfermedad no puede existir. Así se puede juzgar la salud a partir de la felicidad y de la armonía de los propios deseos.
Hahnemann en sus investigaciones pudo comprobar que todo aquello que provocaba envenenamiento podía, si era administrado en cantidades mínimas, curar y así formuló su ley de » lo similar cura lo similar”, que completaba los primeros estudios de Paracelso.
El Dr. Bach sostuvo que la enfermedad no se genera directamente en un plano físico sino que surge como el conflicto, o mejor dicho, la exteriorización del conflicto entre nuestro ego, nuestra parte inconsciente y nuestra conciencia. Esta falta de armonía se manifiesta en el cuerpo mediante desórdenes de los sistemas y tejidos orgánicos.
De manera que la enfermedad es un síntoma, una señal, un aviso de que tenemos que tomar en cuenta estos desajustes emocionales, nuestros errores y profundizarlos.
La prevención de la enfermedad consistirá entonces en el desarme de esas maniobras conflictivas entre lo que somos internamente, lo que nuestra Alma nos dice y nuestra conducta. La armonía de esos dos planos nos permitirá vivir más plenamente, usando la energía en un solo sentido y potenciando nuestros estados de salud.
Teniendo en cuenta estos principios, las curaciones que provienen del exterior y se limitan a reparar el malestar físico, el daño sobre el cuerpo, son solo paliativas, porque aunque sirve de alivio no erradica el defecto. Si no se trata y se cura esta contradicción básica que generó esa enfermedad, nos volveremos a enfermar.
Las flores de Bach al igual que ciertos remedios de la farmacopea homeopática tienen la capacidad de elevar las vibraciones de los canales de recepción de nuestra parte espiritual, de ponernos más en contacto con la energía de nuestra alma.
Las esencias que el Dr. Bach descubrió y consiguió utilizar y comprobar su eficacia en problemas emocionales que resonaban en la salud física de las personas son 38 y están divididas en siete grupos tipológicos que tienen acción específica sobre siete tipos de problemas emocionales básicos. En cada grupo hay una esencia rectora, orientadora y preeminente sobre las demás.Si quieres saber mas sobre El Dr. Edward Bach y sus Esencias florales, el jueves 12 de marzo de 18 a 20 hs comienza un curso con una duración de 3 meses.

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